jueves, 27 de mayo de 2010

SIN Style

Hoy, volviendo del Conservatorio con un cabreo monumental, después de entregar a ultimísima hora un trabajo que me ha tenido histérica una semana y por cuya impresión me han cobrado como si hubieran pintado cada página al óleo, me he cruzado por la calle con el hombre de mis sueños. Bueno, no sé hasta que punto esto es verdad, si tenemos en cuenta que últimamente parece que mis sueños los dirige Robert Rodríguez. Mejor empiezo otra vez.

Hoy, volviendo del Conservatorio, me he cruzado con el hombre con el que querría soñar. Joven, pero algo mayor que yo, estilizado, pero no escurrido, no-pijo y no-cutre, ojos claros, pelo corto, sonrisa sexy... Un tío con clase. Y me ha mirado con sus ojos claros. Y me ha sonreído con su sonrisa sexy. Y ha girado la cabeza varias veces para volverme a mirar. Y volver a sonreír. Yo también le he mirado con los ojos como platos y también le he sonreído como si fuera subnormal.

Y me he venido arriba. He empezado a caminar con garbo, a sonreír al mundo con superioridad. Entonces, me he mirado en el cristal de un portal con la sana intención de decirme: "Sí, nena, eres un pivón" y guiñarme un ojo a mí misma. Justo antes de empezar a echarme flores, me he visto en el reflejo y he sido consciente de cómo iba vestida: pantaloncillos vaqueros deshilachados, deportivas y... Una camiseta GIGANTESCA, tan grande que a veces daba la impresión de que iba en bragas, más roja que la Pasionaria, y en la que encima pone "El circo de MIORQUESTA". La que nos encasquetamos para el popurrí de los payasos de la tele.

Con las prisas por imprimir y entregar el trabajo he salido con lo que tenía puesto para andar por casa. El hombre con el que querría soñar no me estaba sonriendo. Se estaba descojonando de mí. Él, y toda la calle.

7 comentarios:

nadie dijo...

Seguro que el tipo ese te estaba sonriendo

Hummer Morgan dijo...

Gracias por los ánimos XD

El soldadito de plomo dijo...

Lo siento, Heavy Mimosa, pero yo no soy tan optimista como Nadie. La cosa pinta mal, y además te está bien empleado por preferir a los hombres de ojos claros.

Ahí queda eso.

Hummer Morgan dijo...

Jajajajaja
En eso tienes razón, Soldadito de Plomo. Pero que conste tampoco es que prefiera a los hombres de ojos claros... Es más, la experiencia me ha demostrado que no son de fiar ;P

Keka dijo...

Mi gato no es el gato mas gordo del mundo! Pues parece q le has cogido gusto a la camiseta xq yo últimamente no te veo con otra cosa.. XD

El soldadito de plomo dijo...

Cierto, Heavy Mimosa, los hombres de ojos claros no son de fiar: suelen llevar ropa interior femenina y además desayunan bebés crudos los martes y los jueves. Diversos estudios científicos así lo atestiguan, en serio.

Bah, tú viste como quieras, pero sobre todo piensa por ti misma, que los uniformes sobre la piel no son tan temibles como los uniformes que hay bajo ella.

Hummer Morgan dijo...

Keka; tu gato es el más gordo de todos los gatos que conozco, así que con la información de que dispongo puedo inferir que es el más gordo del mundo. Y si no, que se lo pregunten al respaldo del sofá que tiene su forma.

Soldadito de plomo; me gusta el consejo.